Con el verano y los días de vacaciones, los hábitos alimentarios tienden a olvidarse y es habitual que se cojan un par de kilos de más. Si ya has vuelto de los días de descanso, no te preocupes porque puedes recuperar el peso en pocos días sin muchos esfuerzos. Y, si todavía estas de vacaciones o no las has disfrutado, puedes tomar buena nota para tu vuelta.

Consejos

Cuando se cogen un par de kilos en las vacaciones no hay que hacer una dieta estricta para bajar otra vez de peso y recuperar el que se tenía anteriormente. Basta con abandonar los hábitos que se han seguido en el verano y volver a la rutina diaria y a las comidas que se suelen hacer durante el resto del año cuando te estás cuidando.

No obstante, sí es importante seguir unas pautas para que esos kilos de más se vayan del cuerpo en menos de una semana. Lo principal es volver a beber alrededor de dos litros de agua al día para eliminar las toxinas.
Además, durante esa primera semana es importante prestar algo de atención a lo que se come, optando por comidas más ligeras y frescas, aprovechando que todavía hace calor, como es el caso de ensaladas, verduras….

También es de ayuda que estos días renuncies a los fritos y rebozados y a los dulces, aunque algún día los comas en tu día a día, así como a las salsas y los productos más calóricos y que más engordan. Piensa que es sólo una semana y que luego ya podrás volver a tomarlos en su justa medida.

De este modo, con sólo tener un poco de cuidado e incorporando la rutina diaria verás como esos kilos de las vacaciones desaparecen fácilmente sin tener que hacer esfuerzo. No te olvides de que es muy importante quitarlos y no dejar que se acumulen porque sólo acentuarás el problema y seguirás ganando más peso, sumando un kilo tras otro.

La modificación de horarios, los viajes a países exóticos, o simplemente el abandono de rutinas durante el periodo estival son motivos suficientes para que, cuando llegues a casa y vuelvas a pesarte, tu báscula te de una mala noticia: “has ganado peso”.
da una serie de consejos para recuperar los hábitos de alimentación saludable:

► Pauta horarios para las diferentes comidas del día, presta atención a la alimentación e intenta que sea equilibrada.
► Intenta eliminar aquellos alimentos que se encuentran arriba de la pirámide alimentaria, también conocidos como “superfluos” y que seguramente han sido un recurso fácil, rápido y cómodo durante las vacaciones: helados, refrescos, zumos envasados, snacks, galletas, bollería industrial y comida rápida.
► En su lugar, recupera la fruta, verduras frescas de temporada, legumbres, granos integrales (arroz, cebada, trigo sarraceno, espelta…) y frutos secos. Estos alimentos suelen desterrarse durante las vacaciones, y te ayudarán a repoblar la flora intestinal, dañada en ocasiones por el cambio de hábitos.
► Normalmente, al retomar la rutina, los kilitos que ganas durante las vacaciones se eliminan por si solos. En el caso de que no sea así, puedes valorar someterte a algún tipo de control, pero siempre bajo la supervisión y/o asesoramiento de un profesional dietista.
► Huye de las dietas milagro, que son las que prometen resultados espectaculares en poco tiempo, o incluso aquellas que imponen una gran restricción de alimentos o energía (kilocalorías).
► Procura que tu alimentación sea variada, con productos frescos, poco procesados y de temporada.
► Una buena alimentación tiene que ir acompañada de actividad física (como mínimo) moderada y regular.

 

¡¡ANIMO AMIG@S!!

 

SAUNAPOOL,S.L.